[...] En su tercera acepción, el diccionario indica que la ecología supone la defensa y protección de la naturaleza y del medio ambiente. Una de tantas soluciones frente al cambio climático sería una cierta vuelta a las formas tradicionales de vida, valorar la artesanía, lo hecho a mano, el reencuentro con la naturaleza, labrar y trabajar la tierra. Esta es, precisamente, una de las propuestas de la artista valenciana María José Planells (Picanya, 1976). Observadora de un determinado hacer sostenible y respetuoso con el entorno, atenta a las historias que se relatan en los pueblos, cuando se araba la tierra y se dependía, de sus cosechas, cuando los Hombres partían y las mujeres quedaban al cargo de los campos, de l’horta, Planells ha ido componiendo una serie de grabados a modo de paisajes agrícolas, como si el espectador se encontrara planeando sobre amplias extensiones de parcelas aradas y bien delimitadas. Sin embargo, alejándose de la panorámica cromática que suponen los diferentes terrenos y cosechas, Planells utiliza la monocromía y luminosidad del blanco, lo que confiere a sus grabados una mirada sosegada. A la vez, aproximándose a aquellas antiguas costumbres locales, trabaja con un elemento tan delicado y tradicional como es el lino. El resultado es una veintena de grabados troquelados de una composición exquisita. No nos sorprende que fuera elegida en 2014 primer premio de arte gráfico por la Real Academia de San Fernando.
Además de esta reivindicación ecológica, la relación con la tierra y la restitución de lo tradicional, los dibujos que forman estos grabados permiten una segunda lectura: moléculas en constante movimiento, células que se van extendiendo y desarrollando, como ese pequeño ser que crece en el vientre de una mujer, cromosomas que contienen el ADN de todos y de cada uno de nosotros, el origen, en definitiva, de la vida, y la conexión entre la tierra, la vida, y de nuevo la tierra –pulvis es et in pulverum reverteris.
Isabel Pérez Ortiz, Regreso a la madre tierra. Periódico Levante.
100 x 70 cm.
Solcades[1],2016
Algraphy and photolithography
100 x 70 cm.
Solcades II, 2014
Grabado calcográfico y fotograbado
150 x 30 cm.
Solcades II, 2014
Chalcographic engraving and photoengraved
150 x 30 cm.
Algrafía
70 x 50 cm.
Petjada arrel, 2014
Algraphy
70 x 50 cm
Perder la identidad, 2014
Libro de artista: xilografía + hilo (papel y tejido)
35 x 250 cm.
Perder la identidad, 2014
Artist's book: xylography + thread (paper and weaving)
35 x 250 cm.
10 x 15 cm. ea
De la serie Orgànic, 2014
Xilografía
60cm. de diámetro
From the series[1] Orgànic, 2014
Xylography
60 cm. in diameter

Diccionari orgànic, 2014
Linografía
60 cm. de diámetro
Diccionari orgànic, 2014
Linography
60 cm. in diameter
Linograbado
60 cm. de diámetro
From the series Orgànic, 2014
Linocut
60 cm. in diameter

Grabado calcográfico, linografía + cinta adhesiva
32 cm.
Orgànic II, 2014
Chalcographic engraving, linography + adhesive tape
32 cm.
Litografía, algrafía + cinta adhesiva
32 cm.
Orgànic III, 2014
Lithography, algraphy + adhesive tape
32 cm.
In addition to this ecological call to action, the relationship with the earth and the revival of tradition, the drawings that make up these prints invite a second interpretation: molecules in constant motion, cells spreading and developing, like that tiny being growing in a woman’s womb, chromosomes containing the DNA of each and every one of us—in short, the origin of life, and the connection between the earth, life, and once again the earth – pulvis es et in pulverum reverteris."
Source: Pérez Ortiz, Isabel (2016), "Return to Mother Earth", Levante-EMV, .Disponible en línea:<>. [consulta: 8-5-2026]

























